Vivir en una finca

Las fincas rústicas son normalmente no urbanizables. Estamos hablando de fincas que están destinadas esencialmente a un uso agrícola. Esto es así en todo el territorio español. Como norma general no está permitido construir una casa “normal” de hormigón que requiera un proyecto de obra, su licencia correspondiente y el consustancial impacto sobre el medio ambiente que podría comportar. Esto lo consideramos una suerte ya que mantiene la zona lo suficientemente protegida para que siga siendo lo que siempre ha sido sin verse mermado su encanto natural.

Ahora bien, se contempla la posibilidad de construir una vivienda unifamiliar siempre y cuando se cumplan los requisitos que recoge el artículo 30.2. de la Ley de Urbanismo 3/2009 de 17 de Junio de la Comunidad Autónoma de Aragón: "...Cuando lo autorice expresamente el plan general, los municipios podrán otorgar licencia de obras para la construcción de edificios aislados destinados a vivienda unifamiliar en lugares en los que no exista posibilidad de formación de un núcleo de población, conforme al concepto de éste establecido en el artículo 246.2 () se exigirá que exista una sola vivienda por parcela, que los edificios no rebasen los trescientos metros cuadrados de superficie construida, así como que las parcelas tengan, al menos, diez mil metros cuadrados de superficie y que queden adscritas a la edificación...". 

Por otro lado, cabe apuntar que algunos de los terrenos tienen un “mas” (casa rural) y otros no. Estos mases han dado su uso a las familias de la comarca a lo largo de generaciones. Son construcciones de piedra que los habitantes de la región utilizaban para pasar unos días en la temporada de más actividad agrícola del año. Y en la actualidad se usan como casas de recreo cuando llega la época estival. Estas edificaciones siguen en pie la mayoría de ellas y muchas están para rehabilitar. Reformarlas y ampliarlas es posible solicitando el permiso correspondiente al Ayuntamiento y obteniendo la licencia necesaria.

En el caso de una finca de secano con una superficie mínima de 15.000 m2, se permite legalmente la construcción de un "mas" o caseta que ocupe un 20% de la superficie del terreno. Si se trata de una finca de regadío con una superficie mínima de 4.000 m2 es posible la construcción ocupando también un máximo de un 20% de ese terreno. Esta es la normativa que se aplica en aquellas fincas que pertenecen al término municipal de Maella. En Caspe, por ejemplo, el tanto por ciento varia y se sitúa en un 4%. Cada Ayuntamiento tiene su propia normativa y la superficie permitida para construir es distinta. 

NOTA: Otra posibilidad es la colocación de un bien mueble que no requiera ningún tipo de cimentación sobre el suelo (yurtas, tipis, casas de madera, mobilhomes...). La instalación de este tipo de habitáculos sólo está permitida solicitando el correspondiente permiso al Ayuntamiento.